UN REMEDIO CONTRAS LAS ARRUGAS

El titular «Crema de bicarbonato para las arrugas» suena tentador. ¿Quién no querría eliminar los signos de la edad con un producto económico que seguro tienes en la despensa? Sin embargo, antes de prepararla, conviene ser realistas: el bicarbonato no es un tratamiento antiedad aprobado por dermatólogos.

¿Qué dice la ciencia? El bicarbonato es ligeramente alcalino (pH entre 8 y 9), mientras que la piel sana tiene un pH ácido (entre 4,5 y 5,5). Aplicarlo directamente puede dañar la barrera cutánea, provocar sequedad, irritación, enrojecimiento y, lejos de suavizar las arrugas, acentuar la deshidratación, haciéndolas más visibles. Las arrugas se deben a la pérdida de colágeno y elastina, algo que el bicarbonato no puede revertir. Entonces, ¿por qué hay quienes afirman que funciona? Su suave efecto exfoliante mecánico puede eliminar las células muertas y dar una falsa sensación de alivio momentáneo, pero a la larga, el daño supera el beneficio.

Dicho esto, si decides usarlo de forma excepcional y con mucha precaución, aquí tienes tres recetas que combinan ingredientes que atenúan su agresividad, junto con indicaciones precisas.

Receta 1: Mascarilla suave de bicarbonato de sodio y miel (para piel grasa con arrugas finas)
Ingredientes: 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 2 cucharaditas de miel pura, 1 gota de aceite de rosa mosqueta (opcional).

Preparación: Mezclar hasta obtener una pasta homogénea. La miel hidrata y es antibacteriana; el bicarbonato de sodio actúa como un exfoliante muy suave.

Modo de empleo:

 

 

⏬️⏬️ continúa en la página siguiente ⏬️⏬️

Leave a Comment